Se extienden las quejas
Parece que la gente le ha tomado el gustillo a quejarse cantando. Tras Finlandia, les ha llegado el turno a húngaros, alemanes, norteamericanos, canadienses, australianos,…
Aquí tenéis al coro de quejas de Budapest:
¿Para cuando un coro patrio? ¿Acaso no tenemos de qué quejarnos?
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